La selección rusa llegaba como una de las favoritas al campeonato, después de los grandes partidos de preparación que realizó y debido, a que como bien decía su seleccionador antes del campeonato, David Blatt, tenían a todos sus jugadores importantes juntos, teniendo mejor selección incluso que cuando ganaron el Eurobasket en Madrid en el año 2007.
El torneo empezó con Rusia encuadrada por la parte más asequible del cuadro, sin duda alguna, y con un grupo muy endeble, el conformado por los equipos de Bélgica, Bulgaria, Georgia y Ucrania, además del único “rival” que iban a tener en esta primera fase, Eslovenia. Y tal como se esperaba, sucedió. El primer partido, contra Ucrania, dejaba ciertas dudas sobre el rendimiento del equipo ruso, ya que ganaron gracia, más a su poderío físico que a la calidad que atesoran y el juego en equipo, por 73-64, con Kirilenko como estrella, como ocurriría durante todo el campeonato. Pero estos inicios dubitativos son típicos de los equipos que luego van mejorando durante el campeonato, hasta llegar a las rondas finales, y el segundo partido contra Georgia, ya nos dejaba ver una mejor Rusia, al menos parte del partido (se pasó 6 minutos sin anotar), todavía no a tope, pero sí con más continuidad en su juego y como siempre basándose en su defensa, ganando 58-65. Y aquí llegaría el “despegar” de los rusos, en su tercer partido, contra el peor equipo del grupo, Bélgica, venciendo 79-58, con un gran Fridzon y un espectacular dominio interior. En el siguiente partido, contra Bulgaria, ya se notaría la continuidad del equipo de Blatt, venciendo por 89-77, en un partido mucho más serio que los primeros del grupo, y en el que de nuevo el juego interior con Mozgov, Kirilenko y Krhyappa, hacía estragos en los contrarios. Para el último día quedó el plato fuerte del grupo, con el partido contra la Eslovenia de Lorbek y compañía, y como era de esperar, resultó el partido más igualado del grupo, que concluyó con victoria rusa sobre la bocina, 64-65, con una canasta de Monya, en el que había sido el peor partido de Kirilenko hasta el momento en el campeonato.