A continuación van a poder leer una carta abierta que los padres de los equipos de Canarias nos han hecho llegar con el objetivo de que la difundamos ya que ellos están hartos de la situación que desde hace años se ve en los campeonatos de categorías inferiores de España, donde muchos equipos cuentan con jugadores africanos que afirman haber nacido un año determinado pero que obviamente por su físico son mucho mayores.
Tal es así que uno de los juadores que esta disputando actualmente el campeonato cadete (jugadores nacidos el 1996) hace 2 años jugó el campeonato sub18 africano, con la selección del Congo. Se trata de Belemene, jugador numero 7 del Marin, equipo que está en semifinales a pesar de que 3 jugadores anotan el 95% de los puntos, los 3 no españoles y de dudosa edad, aquí les dejamos una imagen de "niños" de 15-16 años.
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| El Numero 7 blanquiazul disputó hace 2 años el Campeonato africano sub18 |
Desde hace unos años los padres y aficionados al baloncesto vemos cada vez con más
frecuencia la presencia de jugadores extranjeros de gran altura, en su mayoría africanos de Senegal y Malí, en categorías inferiores (infantiles y cadetes) de equipos de baloncesto base de la comunidad autónoma, que mejoran mucho las prestaciones de su equipo, marcan diferencias claras a su favor y desequilibran la competición. Por supuesto, todo nuestro respeto y cariño para estos jugadores que abandonan su familia y su país para intentar un salto en el bienestar en su vida y en su futuro.
Sin embargo, al verlos, de inmediato surge la duda sobre la edad del jugador al ver la altura, la musculación y la gran coordinación y fuerza que presentan, circunstancia extraña para, en ocasiones, una edad tan temprana.
Todos estos jugadores tienen su pasaporte y toda su documentación “en regla” y por tanto
nadie duda de “la legalidad” de los mismos pero cómo el objetivo de esta carta es crear opinión y debate y en ningún caso acusar o denunciar, sí nos permitimos dudar de la completa veracidad de los datos de dichos documentos, desde luego un atrevimiento por nuestro parte, pero que tiene algún fundamento.
La tasa de registro de nacimientos en Senegal era de un 55% en el 2008 y de un 42% en Malí
en el período 2000-2009 (Datos de UNICEF en su página web). Además, TRANSPARENCY INTERNATIONAL, una organización global de la sociedad civil que lidera la lucha contra la corrupción en el mundo, en su informe del año 2010 publica el ÍNDICE DE PERCEPCIÓN DE LA CORRUPCIÓN de 2010 en el que Senegal ocupa el puesto 105 de un total de 178 con 2,9 puntos sobre 10 (mejor puntuación) y Malí el 116 con 2,7 puntos y en el que España estaba en el puesto 30 con 6,1 puntos y donde el país “más transparente” del mundo es Dinamarca con 9,3 puntos. También, analizan el porcentaje de personas de cada país que afirmaban haber pagado un soborno en el último año por algunos servicios básicos. En Senegal un 56 % de los ciudadanos afirmó haber pagado dicho soborno en el último año, mientras que en España menos del 5% contestaba afirmativamente.
Los clubes deportivos “de base” realizan una gran labor social digna de agradecimiento y
elogio. Multitud de chicos hacen deporte en grupo y se estimulan los valores de trabajar en equipo, de esfuerzo y de solidaridad y este es el gran triunfo de la “base”. Por lo tanto ganar competiciones ya no es lo único importante, es necesario por supuesto entrenar, competir e intentar ganar pero no a cualquier precio. El resto de jugadores con edad bien definida se siente de alguna manera desmotivado al ver la imposibilidad de luchar de igual a igual.
Puede que a corto plazo sea más sencillo utilizar los escasos fondos que los clubes disponen en esta época de crisis, para traer a jugadores extranjeros para ganar competiciones regionales de una forma relativamente sencilla y abandonar el trabajo de cantera. Sin embargo a medio plazo, la desmotivación de jugadores a estar en clubes que saben que al llegar a ciertas categorías se verán desplazados y no tendrán cabida en sus equipos, les podría llevar a un cierto rechazo popular, por lo que esta carta, también es una llamada a la responsabilidad de nuestros clubes de baloncesto.
Por todo lo expuesto creemos necesario que abramos, como mínimo, un debate público entre
sociedad, medios de comunicación, clubes, federaciones e incluso algunos poderes públicos, en el que nos planteemos “la filosofía” de traer jugadores extranjeros (número por categoría) y en caso afirmativo, con objeto de mantener la equidad de la competición y la motivación de los jugadores, si no sería necesario solicitar, antes de dar la licencia a un jugador que venga de un país con “baja calidad de sus registros civiles”, una “edad ósea” cuya valoración en niños y adolescentes, nos asegure la edad cronológica del sujeto con un error asumible de 1 año.
Si actuásemos de esta forma haríamos que se dejase de mirar con recelo y duda a todos ellos,
y podríamos admirar su juego y su fuerza física en las canchas de juego con la seguridad de que se está
compitiendo en plena igualdad. Reiteramos nuestro respeto a todos estos jugadores y a aquellos clubes que
trabajan diariamente por la FORMACIÓN de todos sus jugadores.















