Comenzamos con una serie de artículos destinada a
analizar el futuro de aquellas franquicias eliminadas en la primera ronda de
los Playoffs. ¿Qué opciones se les abren?, ¿alguna puerta definitivamente
cerrada?, ¿recursos de calidad o un estancamiento probable en la mediocridad?
Hoy es el turno de los Charlotte Bobcats, en breve convertidos (o
reconvertidos) en los Hornets, tras haber sufrido un 4-0 a manos de los Heat en
primera ronda. ¡Os animamos a participar en los comentarios!
La lesión de Al Jefferson en el primer partido de la
serie contra los vigentes campeones trastocó todos los planes de los de
Carolina del Norte. Sin su estrella eran presa fácil para LeBron y compañía,
pese a que lograron plantar cara en todas las batallas. Irse barridos no era lo
esperado, pero el regusto que deja la temporada no debe amargarse por el final
sufrido a manos de uno de los mejores conjuntos de la NBA sino que hay que
ponerlo en perspectiva, entender el momento dulce que ha vivido la franquicia
desde enero (29 victorias y 21 derrotas en la "Regular Season") y
plantear el futuro con optimismo. Haremos un análisis paso a paso de los
recursos, oportunidades y problemas que se le presentan a los Hornets para la
2014-2015.
LOS QUE SE VAN:
Luke Ridnour, Jannero Pargo, Anthony Tolliver, Chris
Douglas-Roberts y Josh McRoberts (si no ejerce su opción de jugador por algo
más de 2,5 millones el año) serán agentes libres a partir del 1 de julio.
Charlotte, además, se verá libre del contrato de Ben Gordon, lo cual propiciará
que, si todos los arriba mencionados se marchan, dispongan de unos 20 millones
de espacio salarial para acometer fichajes, traspasos y elecciones en el Draft.
Evidentemente, y a raíz de las declaraciones de
Clifford y de varios jugadores (incluyendo las dos estrellas: Big Al y Kemba
Walker), Josh McRoberts probablemente acabe renovando por la franquicia en la
que más minutos ha tenido ocasión de disputar y donde se ha asentado como
titular merced a la confianza depositada en él por el entrenador. McBob (aunque
no le gusta que le llamen así) se ha marcado una temporada reseñable,
promediando 8,5 puntos, 4,8 rebotes y 4,3 asistencias, amén de una visión de
juego destacable en un jugador interior, una considerable mejoría en el
lanzamiento exterior y ser un líder querido en el vestuario. No sería
descabellado pensar que pese a la apuesta por Cody Zeller para que ocupe el
puesto de "4" en el futuro, la franquicia le ofrezca a McRoberts algo
así como 11 o 12 millones por 3 años, de tal manera que "evolucione"
de titular a un muy buen suplente de un Ala-pívot más completo.
Junto con la renovación de Josh es importante que se
vuelva a firmar a un Chris Douglas-Roberts que cumple esa misma función de
"glue-guy" y que en las series contra Miami lo hizo francamente bien.
Jugador de equipo, nada egoísta y que probablemente cobre como máximo 4
millones por 2 años, lo lógico es que renueve. Del resto el único con opciones
es Anthony Tolliver, empleado a lo largo de buena parte de la "Regular
Season" como espaciador del campo merced a su buena mano desde la línea de
tres. Ridnour y Pargo han decepcionado y se marcharán del equipo.
LOS RECURSOS DISPONIBLES:
Charlotte tiene una ronda perteneciente a los
Pistons, protegida hasta el Top-8 este año. Tras el reciente sorteo la fortuna
ha querido sonreír a los nuevos Hornets y podrán acudir al draft con ese número
9 procedente de los de Detroit y con las elecciones 24 (por parte de los Trail
Blazers) y 45 (segunda ronda, en función de su clasificación). Más abajo
exploraremos las opciones disponibles para mejorar el equipo.
En lo referente a los jugadores la plantilla es
bastante joven y tiene amplio margen de mejora. Kemba Walker acaba de cumplir
24 años, Kidd-Gilchrist solo tiene 20, uno menos que Cody Zeller, que nació el
mismo año (1992) que Biyombo. Henderson (26), McRoberts (27) y Al Jefferson
(29) son los "veteranos" entre los jugadores relevantes, y por ello
lo lógico es pensar que MKG, Zeller, Walker y Biyombo aún puedan seguir
mejorando, mientras que a la gran estrella aún le quedan, como mínimo, tres
años de plenitud de condiciones. Por esta parte Charlotte no debe tener
problemas, puesto que Zeller ya ha mostrado claros síntomas de mejoría y
Kidd-Gilchrist tendrá otro verano para entrenar con Mark Price en lanzamientos
a canasta.
Por último nos fijaremos en la masa salarial
disponible. Con las renovaciones arriba mencionadas el presupuesto de los
Hornets se quedaría en aproximadamente 15 millones para poder atraer a agentes
libres, de lo que habría que descontar los posibles salarios pagados a los
"rookies" si esas rondas no se traspasan. La ventaja de contar con
este amplio margen de maniobra es que permite atraer a un buen jugador (Este
verano el gran caramelo que podrían perseguir es Lance Stephenson) y además
tener la flexibilidad para absorber un mal contrato a cambio de elementos
valiosos una vez empezada la temporada y definidos los objetivos de los
equipos.
En la parte mala de esta, a priori, buena situación
económica está el factor de las renovaciones de un jugador clave como Kemba
Walker y al año siguiente la de Michael Kidd-Gilchrist. Moviéndonos en los
baremos de jugadores como Mike Conley, Ty Lawson o Jeff Teague, entre los que
podríamos situar a Kemba, diríamos que el ex de UConn probablemente cobre entre
32 y 36 millones por 4 años. Por su parte el alero recibirá un sueldo mayor o
menor en función de su desarrollo este verano y el curso que viene, aunque con
una pequeña mejoría en el tiro se convertiría en una pieza aún más
imprescindible para el conjunto (su defensa es un activo valiosísimo para los
artistas antes conocidos como Bobcats)
PLANES DE FUTURO:
En esta parte del artículo se expondrá la vía que, a
juicio del escritor, sería la mejor para el futuro de los Hornets. Tal y como
se ha dicho anteriormente se anima a criticarla o elogiarla o a proponer
visiones alternativas en los comentarios (probablemente mucho más acertadas que
esta).
La idea básica es no romper la dinámica del grupo,
la fuerza del vestuario (un factor clave, como se puede apreciar en las fotos,
carteles promocionales y declaraciones de cuerpo técnico y componentes de la
plantilla) ni entramparse en peligrosos contratos de arriesgado futuro. La
principal necesidad del equipo, aparte de un base suplente , es un escolta que
sepa tirar desde la línea de 3, puesto que Gerald Henderson abusa de las
penetraciones y, sobre todo, de los "fade aways", lo que ha
propiciado que algunos fans lo llamen "Hobe" (en clara referencia al
escolta de los Lakers). Aquí es donde entraría en juego un hombre que da este
perfil, que termina contrato a la par que Al Jefferson y que aún tiene 28 años:
Arron Afflalo.
El escolta de los Magic juega en la misma posición que
el recientemente drafteado Víctor Oladipo, pieza clave del futuro de los de
Orlando, y se va a encontrar en una franquicia que seguirá caminando por la
senda de la reconstrucción merced a las dos elecciones en el Draft (El 4 y la
12) que tendrán disponibles este verano. El ex de Nuggets y Pistons no entra en
los planes de futuro y ya sonó para ser traspasado a medida que completaba su
mejor año profesional, llegando a soñar con el All-Star. Sin embargo se quedó y
la lógica dicta que los Magic lo traspasarán para obtener un rédito y liberar
algo más de masa salarial.
¿Qué pueden ofrecer los Bobcats? Dado que Orlando
puede cortar a Jameer Nelson y ver aliviadas sus arcas necesitan un contrato
ligero y de pronta terminación para cuadrar las cuentas. De esta manera Gary
Neal y la ronda de Portland podrían parecer un muy buen precio por el escolta,
toda vez que los de Florida se asegurarían tres elecciones, espacio y un tutor
veterano al que no le importaría jugar menos minutos para ayudar a Oladipo y
los futuros rookies. Moviéndonos en un plano más realista lo más probable es
que otros jugadores como Biyombo (en el que Clifford no parece confiar)
pudieran acabar involucrados, al igual que otros miembros de la franquicia de
los Magic, pero el traspaso aquí propuesto, a mi juicio, resulta beneficioso
para ambas partes y permitiría a los Hornets cimentar su ascenso en el Este.
Con Afflalo en el equipo llegaría el momento de, con
los 10 millones libres que quedarían, rastrear el mercado en busca de un base
suplente. Una rápida mirada al mercado nos hace descartar a Lowry o Bledsoe,
pero trae interesantes opciones como Vásquez o Ramon Sessions, que ha declarado
que no le importaría regresar a Charlotte, de donde fue traspasado el día del
"Trade Deadline" rumbo a Milwaukee. Con cualquiera de los dos los
Hornets añadirían "punch" a su segunda unidad, a la que se
desplazaría Henderson junto con Cody Zeller, Douglas-Roberts y Biyombo, dejando
a Walker, Afflalo, MKG, McRoberts y Al Jefferson en el quinteto inicial.
Considero que este es un equipo suficiente para, con
la progresión incluida de los jóvenes, la mayor química y sin que medien
lesiones graves, llegar a las 50 victorias en el Este y seguir escalando
posiciones en la lucha de los Charlotte por ganarse el respeto de la Liga.
Debemos añadir, además, la presencia de ese número 9 del Draft de 2014, que
abre la ventana a toda otra serie de posibilidades. Por ejemplo: aún imaginando
que se realizan los traspasos aquí mencionados quedaría disponible con esa elección algún buen jugador para añadir a la plantilla.
¿Quién sería ese futuro integrante de los Hornets?
Si bien algunos "mocks" apuntan a Aaron Gordon o Noah Vonleh (si
llegan al número 9) los rumores apuntan a Doug McDermott, James Young o Nik
Stauskas para cubrir ese puesto de "2" (con ciertas dudas en el caso
del primero). Si tal fuese el caso entonces el traspaso por Afflalo pedería el
sentido y lo lógico sería que esa ronda de Blazers se dedicara a la búsqueda o
bien de un base suplente o traspasada en pos de un peor contrato que añadiera
calidad al banquillo, dejando un posible quinteto titular formado por
Kemba-Young-MKG-McRoberts-Jefferson, con otro refuerzo para la segunda unidad y
muchos millones de espacio libre. Las posibilidades ahora mismo son inmensas.
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